Toloño es la cumbre más elevada de la sierra del mismo nombre, que empieza encima de Salinillas de Buradón y termina en el puerto de Ribas. El desnivel a superar en muy poca distancia es importante, lo que convierte a la cumbre en un objetivo para montañeros preparados.
La subida la iniciamos en el aparcamiento de la ermita de San Ginés (630 metros), a 2 km de Labastida, donde hay varias fuentes de agua potable. La marcha nos llevará por una pista pedregosa (izquierda) que utilizan los tractores hasta un pequeño pinar. Hay otra ruta alternativa, señalada por un letrero, pero encara la cuesta de manera demasiado directa. No merece la pena el esfuerzo.
Una vez en el pinar, remontamos por la pista hasta un cruce y, en ese punto, la pendiente se hace muy fuerte. Después de sufrir un rato, llegamos hasta otro letrero que nos indica que vamos hacia el Toloño.
Siempre por la pista, que no da el menor respiro, entre carrascas y robles, llegamos a un rellano situado debajo del roquedo de la cima principal. Poco después, entramos en un falso llano y alcanzamos las ruinas de la ermita del Humilladero, cuyos muros apenas se sustentan de pie. Habremos tardado una hora desde San Ginés.
Hay que encarar el repecho final, que ahora discurre por un sendero. La pista bordea la montaña y se dirige hacia el puerto de Ribas. El camino está señalado por marcas de PR. La pendiente es fuerte y no tiene pérdida. Tras superar la cuesta, llegamos a los restos de la ermita de Nuestra Señora de Los Ángeles de Toloño. Edificio muy importante en su época, pero que el tiempo y la desidia lo han reducido a la ruina.
Pasamos una alambrada divisoria de términos municipales y continuamos hacia las rocas del frente, donde se alza la cima del Toloño. Es un fácil paseo por prado y, al final, una corta pedrera nos lleva hasta el buzón (1.271m).
Para coronar la cumbre de Peña del León, en el extremo opuesto, que está coronada por un vértice, debemos seguir un sendero (derecha) bien marcado, que atraviesa el praderío y se interna en un hayedo muy degradado que nos conduce casi hasta la cima (1.206m) (2h.20').
Para llegar hasta Salinillas, punto final de la travesía, deberemos dirigirnos al extremo noroeste del llano cimero, donde una senda entre el arbolado nos permitirá descender hasta una gran campa con un abrevadero en medio.
La campa está atravesada por una pista que deberemos seguir hacia la izquierda.
Siguiendo la pista principal, deberemos ignorar una primera desviación a la derecha hasta llegar a otra en la que la pista principal sigue dirección oeste, por la que llegaremos a Salinas donde nos espera el autobús.
La duración total de la travesía está calculada en cerca de 5 horas.